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Este artículo hace parte de una charla entre el Maestro Taisen Deshimaru y Marc de Smedt (escritor y colaborador en la edición de los libros del maestro)
La Charla se hizo en 1980, dos años antes de la muerte del Maestro y se publicó en la revista Sources (fuentes) en 1987.
Marc de Smedt: ¿Cuál es el acto fundamental en el Zen?
Taisen Deshimaru: la postura. Lo más importante es la postura de meditación, el Zazen.
M d S: Sin embargo se dice que el Zen no tiene nada que ver con la posición acostada, sentada o parada.
T.D: Si. El espíritu del Zen trasciende todas las categorías. Pero se dice también que el Zen es zazen, que la postura misma es satori, despertar.
M.d.S:¿puede explicar eso?
T.D: Sin cesar estamos corriendo, pensando, errando en búsqueda de algo. Tomar la postura, hacer zazen permite parar el movimiento, detener el proceso de “huida”; ese proceso que hace que a la hora de la muerte uno se da cuenta que ha malgastado su vida con la ilusión de vivir.
M.d.S: ¿El Zen entonces es parar el movimiento?
T.D: Ante todo hay que parar las costumbres, hay que parar el desenrollamiento del Karma, este encadenamiento de causas y efectos en nuestra vida cotidiana y dejarlo alejarse de nosotros como las nubes se deslizan encima de la montaña sin nunca sujetarlas. Una parte de la desdicha de la humanidad viene del hecho que la gente no sabe liberarse de su Karma, del apego a su Karma.
M.d.S: ¿Pero el Karma es también la familia, los niños, los amigos, el trabajo. No se puede abandonar todo eso...?
T.D: No se trata de abandonar sino “soltar la presa”. Cuando se dice que los monjes deben abandonar su familia, eso no significa que la deben dejar morirse de hambre. No. Significa no seguir más aferrado al espíritu de las cosas. Es tener una cierta distancia con respecto a las emociones que provocan. La compasión no es sentimentalismo quejumbroso, mezquino y confortable sino amor verdadero que ayuda.
Además el Karma está obrando en nuestro cerebro: karma del pasado, del presente y del futuro se mezclan en el cerebro y dan una sopa verdaderamente nauseabunda.
¿Conoce la historia de la vieja vendedora de galletas que pregunta a un joven monje que quiere comprar una: ¿Con qué espíritu va a comer esta galleta: con el espíritu del pasado, del presente o del futuro? El joven monje huyó pues estaba demasiado tonto para responder.
El Karma también está creado por demasiados pensamientos, deseos, sueños que se agitan en nuestras cabezas. La mayoría de las personas tienen más sexos con la cabeza que con su cuenco o su bastón (Carcajadas).
La postura inmóvil permite cortar el Karma.
Digo siempre: dejen pasar los pensamientos como si fueran nubes en el cielo, dejen pasar, pasar, pasar... Cuando se agota el exceso de pensamientos entonces el cerebro puede llenarse de nuevas informaciones. Una botella llena no puede contener algo más, una botella vacía sí.
Pero para realmente dejar pasar hay que concentrarse sobre la postura de meditación: la espalda enderezada, pelvis hacia adelante, nuca recta, pulgares que no deben hacer ni montaña ni valle, ojos semi abiertos, concentrándose sobre la exhalación más larga posible en el hara, el kikai tanden, el océano de la energía que se sitúa en el abdomen. Su postura no debe parecerse a una botella de cerveza estropeada. Deben estar fuertes, bellas, llenas de energía; entonces la armonía regresa a Usted, la sabiduría aparece. La verdadera sabiduría reside en el esfuerzo a quedarse inmóvil; el esfuerzo justo es lo más importante.
M.d.S: ¿Cual diferencia existe entre el Raja Yoga y el Zazen: A fin de cuenta es lo mismo: meditar con las piernas cruzadas en loto o semi loto?
T.D: La diferencia es el cojín (risa). NO es una broma. Es el zafu, el cojín redondo que uno coloca debajo de sus nalgas. Este sencillo cojín permite equilibrar completamente la postura, anclarla en el piso, las dos rodillas tocan la tierra. El cojín da todo su sentido a la belleza de la postura.
Traten de cruzar las piernas en loto sin cojín y van a ver la diferencia. Siempre hay una rodilla que se levanta, que sea un poco y la postura no está tan bella. Tampoco tan eficiente.
M.d.S: Si. Esa invención es de Buddha: Un día pidió a un campesino cortarle un poco de pasto para confeccionar un asiento que le permitiera equilibrar la sentada.
T.D: Eso es verdad. Buddha encontró la vía del medio. Después de haber vivido una vida de príncipe y luego una vida de un ascetismo demasiado exagerado, entendió que solo un justo equilibrio permitía encontrar su propia verdad. No era un histérico como muchos espiritualistas.
M.d.S: Un instrumento de música debe estar afinado correctamente para tocar bien. Es una historia famosa.
T.D: Si. Nuestro cuerpo es como un instrumento de música que hay que saber afinar para tocar bien la vida. Se dice en el Zen: para aprender a negociar la Vía.
M.d.S:¿ Que reprocha a nuestros contemporáneos?
T.D: Estar demasiado débiles. La postura les puede volver fuertes. Es la civilización que les vuelve débiles: hay demasiado de todo: demasiado comida, demasiado ruido, demasiado publicidad, demasiadas imágenes, demasiado sexo, demasiado, demasiado… Todo el mundo está intoxicado, la vida natural está olvidada.
M.d.S: ¿ Cómo ve Usted el futuro?
T.D: Muchas destrucciones, siempre más poluciones. La única salvación para la especie humana es la sabiduría.
M.d.S: ¿el solo hecho de practicar zazen puede ayudar en eso?
T.D: A nivel personal, seguro. A nivel colectivo, el grano de arena de la sabiduría puede de pronto frenar la maquina desbocada.
De pronto...Tenemos que creerlo fuertemente. Tenemos que practicar con mucha fuerza. Una postura justa influye el mundo entero.
M.d.S: silencio
T.D: Como una sonrisa influye todo el mundo alrededor de Usted. Existe una gran diferencia entre las reacciones provocadas por una sonrisa y las provocadas por un insulto. Hacer Gassho (saludo con manos unidas), es mejor que levantar el puño y una mano abierta coge más que un puño cerrado.
M.d.S: ¿entonces Usted tiene confianza?
T.D: Al final todas las burbujas de aire a la superficie de un rio hacen plop y se mezclan de nuevo al río. Entonces no vale la pena hacerse demasiadas preguntas: ¿cómo va a acabarse la humanidad, cómo voy a morirme, cuanto tiempo mis hijos van a vivir, cuando voy a encontrar la mujer de mi vida, cuando un hombre va a acostarse conmigo, cuando, cómo, por qué? Uno se tortura sin cesar con preguntas inútiles. Lo importante es la acción: aquí y ahora actuar. Las respuestas a las preguntas llegan siempre suficiéntemente rápido.
La vida está hecha como una línea de puntos. Cada instante es un punto. Más está vivido fuertemente cada instante, más los puntos y por consecuencia la línea están fuertes. Hay que trazar su vida fuertemente.
La postura de meditación ayuda solo a eso. Ayuda a sanar el cuerpo y el espíritu.
M.d.S: Tambíen Usted dice a menudo que Zazen es entrar en su ataúd: ¿Qué significa eso?
T.D: es su koan (carcajadas).
M.d.S: ¿puedo responder?
T.D: Por supuesto.
M.d.S: En la postura uno encuentra un estado que existe antes de nuestro nacimiento y después de nuestra muerte. Se siente un vacio que preexiste a nuestra existencia. Si uno se vuelve ku (el vacio) se une con la energía esencial, ki. Eso es?
T.D: si Usted quiere.
Nunca olvide esa frase del Hannya Haramita Shingyo: el vacio crea los fenómenos los fenómenos crean el vacío. Hay que ir más allá de la dualidad. Más allá por la parte del allá.
M.d.S: Sensei, Usted dice a menudo que la gente es demasiado egoísta. ¿Cómo remediar a eso?
T.D: Por la práctica de la meditación, por el zazen, los bonnos (ilusiones, errores, defectos), decrecen naturalmente, inconscientemente, automáticamente.
Mírese. Antes Usted estaba solamente preocupado por Usted. Ahora escribe libros para los demás (risas) y me ayuda en mi misión.
M.d.S: ¿Cuál es su misión?
T.D: Promover el verdadero Zen, la práctica justa.
Hasta ahora los occidentales creían que el Zen era una filosofía intelectual. Al contrario, practicar zazen consiste en pensar con el cuerpo, es la sabiduría del cuerpo.
Dhyana, zazen, todas estas palabras definen la meditación que es una práctica de todo el cuerpo. Así se pueden equilibrar los dos cerebros.
Hoy en día el ser humano está bastante enfermo, la práctica de la meditación lo puede sanar.
No es necesario huir hacia una gruta o en el monte para sanarse. La postura misma es la gruta y la montaña. Cualquier sea el lugar donde está Usted existe la verdadera libertad: la del pez en el agua, la del ave en el cielo.
Pero se puede llevar al caballo al río, es él que debe tomar. Transformar su karma es la responsabilidad de cada uno.
Traducción : Sensei Michéle Lasserre.
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